Hola, soy Paula Martín. Hace un tiempo viví una entrañable historia de amor, que he querido compartir con todos los internautas que se pasen por aquí. Viajad con vuestra imaginación a las playas, los campos, las casas de piedra y el sol de verano...

domingo, 25 de julio de 2010

Noveno episodio: un consejo

Aquella misma tarde, cuando ya había abandonado a mis nuevos amigos hasta la noche, recibí una llamada al móvil. Era Laura, la chica de la pandilla que mejor me había caído, y la novia de Javier.
-¿Sigue en pie lo de esta noche?-me preguntó en cuanto descolgué.
-Supongo, si tú vas, porque no conozco demasiado al resto...
-Yo no sé si voy a ir-suspiró ella-es que... mira, tú pareces de fiar, no como mis otras amigas, y creo que puedo contarte lo que sea.
-Sí, aunque si es algo muy gordo...
-Para ti no, aunque para mis amigas sería una buena noticia. Es que... Javier está algo raro. Acabo de quedar con él y casi no hablaba. Ya sabes, nosotros salimos y no me parece normal en él.
A mí me sorprendió enormemente el que me confiara sus asuntos amorosos cuando no hacía ni un día que nos conocíamos. Pero quise darle un buen consejo, así que a eso fui;
-Creo que ese chico es un poco indiferente a los demás. No te ofendas por lo que voy a decirte, pero me parece que para él lo vuestro es sólo un juego. Parece el tipo de chico al que no le importan mucho los sentimientos de los demás. Pero tú le conoces mejor que yo, así que tú sabrás.
-En realidad, nadie sabe demasiado de Javier-explicó Laura, que no parecía contrariada por ello- lo único que sabemos es que es un buen chico, no el típico idiota, como lo son otros en mi grupo. No, él no es así. A pesar de eso, no le conozco mucho, salimos desde hace dos meses, pero aun así, siempre ha sido algo misterioso. Por ejemplo, no habla nunca de su familia. Nosotros no lo hacemos mucho, pero a él no le hemos podido sacar siquiera el nombre de sus padres. No es normal, ¿verdad? No me lo ha dicho ni a mí, que soy su novia.
-No sé a dónde quieres llegar-dije-pero si te trata así, tal vez sería mejor que lo hablaras con él. Y si no hay confianza, a lo mejor es que... no hacéis buena pareja.
-Pero yo le quiero, él lo sabe-suspiró-lo que no sé es si él me quiere a mí.
-Si no lo sabes después de dos meses, es difícil que lo vayas a saber más tarde, ¿no crees?
-Sí, tal vez tengas razón. Lo pensaré. Oh, y... gracias por el consejo. Seguro que te habrá sorprendido que hable contigo de esto, pero catalogo rápido a la gente, y sabía que tú eras de las buenas.
-¿De las buenas?-repetí, sin comprender.
-Para que lo entiendas... que no eres como Blanca y Paloma.
-Lo tomaré como un cumplido-dije riendo, a modo de despedida.
Lo tenía claro; Laura me caía bien.

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